Hace unos días el presidente Erdogan
ya había amenazado en desalojar el parque Gezi en menos de 24h.
La asociación de Taksim Gezi había
comunicado también su intención de mantener la acampada en el parque como
símbolo de la resistencia turca y hasta la aceptación de una serie de demandas.
Aunque la información y contra
información avisaban de un ataque inminente, nadie podía imaginar después de los
18 días de resistencia que la brutalidad podía superar las vividas los días 1
de junio, cuando los protestantes se hicieron con el poder de la plaza Taksim y
el parque Gezi, y la del día 11 cuando la policía volvió a desalojar y acordonar la
zona.
Todo el mundo estaba convencido de que
como mucho la policía se atrevería a tirar gas desde fuerapor lo que todos nos habíamos preparado con máscaras de gas, gafas de todo tipo y cascos. El fin de semana
había llenado de familias con niños y gente mayor el parque apoyado a los manifestantes
acampados por lo que nadie imaginaba el brutal y cobarde asedio del fuimos víctimas.
Yo me encontraba haciendo un reportaje
por encargo de una revista sobre las mujeres en el parque Gezi. Junto a mi
a compañera Berin,periodista y escritora, nos habíamos acercado hasta la zona
del grupo Çarsi para entrevistar y fotografiar a unas mujeres del grupo que
estaban acampadas desde el inicio de las protestas…
Decidí hacer un retrato de las tres
juntas, y como necesitaba un poco de espacio pedí a Berín que me
ayudase a detener a la gente durante unos minutos. Las posicioné delante de una
gran pancarta con el nombre del grupo Çarsi Besiktas, pero después del segundo
disparo fue imposible seguir. Me percaté en que la gente caminaba nerviosa:
-Se están preparando…se están preparando
(la policía).
Berin se puso nerviosa y me pidió que
saliésemos del parque…No habíamos hecho aún la entrevista a las mujeres pero
eso ya era lo de menos.. Salimos poco a poco. Llame a Nuray, mi
pareja, para ver dónde estaba y avisarla de lo que acabábamos de oír.
Nuray se
había acercado hasta un restaurante cercano al parque para cargar el teléfono móvil
y junto a Berin decidimos acercarnos hasta allí.
Berin me dijo que ella tenía miedo y que
se quería ir a casa. Nuray me dijo que yo me fuese también, los últimos días
corren noticias de que se han detenido a varios extranjeros para más tarde extraditarlos.
Estuvimos discutiendo un buen rato con Nuray. Ella se quedaba y me pedía que yo
me fuese. Yo le dije que yo también me quedaba. Berin nos dejo su máscara y su
casco y se despidió.
Quisimos pedir algo para beber mientras
Nuray cargaba el móvil pero el camarero nos dijo que iban a cerrar debido a un aviso de la policía, que les advirtió para que cerrasen el local en
media hora.
No había duda de lo que iba a pasar, y
tras otra discusión con Nuray, te vas me quedo, volvimos al parque.
Nuestros amigos tenían desde hace días
tres tiendas acampadas en un rincón y ése era normalmente nuestro punto de
encuentro y de descanso. Nos sentamos allí mientras la gente con máscaras y
cascos iba abandonando el parque. Muchos decidieron quedarse e intentábamos
unos a otros darnos moral y bromeando quitar importancia a lo que estaba
sucediendo.
Desde la plaza de Taksim se oían cada vez
más cerca los disparos…en ese momento me llamó mi amigo Melih:
-donde estas? La policía está dentro del
parque han llegado a la parte central!! Estaís bien?
Llevaba la máscara puesta así que no
podía hablar y tras decirle que estábamos bien, colgué... De repente una bomba de
ruido explotó a tan solo unos metros de nuestra zona….y la gente gritando
empezó a correr.
-Vámonos!- dijo Nuray
-Respira despacio- le aconsejé.
Nos cogimos de la mano y salimos poco a
poco….el gas nos alcanzó…nos apretábamos las gafas para que no nos entrara gas
a o los ojos y respirando pausadamente, salimos lentamente del parque…
Llamamos a nuestro amigo Çagri que nos
había avisado que venía a reunirse con nosotros…pero no respondió la llamada…
Nos seguimos moviendo hacia Harbiye por
la gran avenida. Nos movíamos despacio a causa de la multitud. Íbamos mirando
hacía atrás constantemente y viendo como la nube de gas se hacía más y más
grande e impendía ver los árboles del parque.
Nos llamó Çagri y le explicamos nuestra
localización. A los 5 minutos llegó cojeando y cayó al suelo tras alcanzarnos. Tosía,
y se agarraba la pierna. Sus ojos rojizos no paraban de lagrimar…
-
- Que cabrones!- nos explicó mientras
respiraba entrecortado- han llegado a la tienda y le he intentado preguntar
porque nos trataban así.
- -
Que os jodan!- le respondió
el policía y empezó repartir porrazos a todos los que estaban sentados- Me han dado en la pierna.
Tardamos unos 5 minutos a que Çagri
recuperase el aliento y les comenté que era mejor que nos marchásemos de allí.
Y otra vez estalló el pánico. Una tras
otra empezaron a caer sobre nuestras cabezas bombas de ruido, con el
objetivo de asustar a la gente, y seguidamente bombas de gas. Los miles de
manifestantes empezaron a empujarse despavoridos. Nosotros tres nos agarramos e
intentamos refugiarnos de la estampida. El gas impedía ver más allá de
dos o tres metros. Cada segundo se hacía más difícil respirar y decidimos seguir moviéndonos hacia adelante con tal de que no nos encontrase la policía, que por el ruido de las bombas sabíamos se estaba acercando.
Salimos a la calle y empezamos a correr
con la multitud. El gas nos estaba alcanzando…El gas? Las bombas de gas venían
también desde la dirección a la que nos dirigíamos. Ese fue el momento en que
me aterroricé, al darme cuenta que estábamos en una emboscada...el pánico nos
hizo perder a Çagri. Nos dirigimos hacia una zona de edificios oficiales que había a
la derecha. Sabía que por allí no había salida pero por lo menos no habría tanta
gente y podíamos encontrar un sitio donde escondernos. Al llegar al final de la
calle vimos que la gente estaba saltando un muro que daba a un parque. No había
otra opción. Saltamos y subimos parque arriba dirección al barrio de Nisantasi. Sentí
que allí estaríamos seguros, pero nada más salir del parque la policía que
minutos antes nos atacó por delante había retrocedido para alcanzarnos.
Corrimos y corrimos mientras las bombas de gas pasaban por nuestro lado como
locas…había gente que se metía en restaurantes, bares, o cualquier estableciemiento abierto…nosotros no paramos de
correr supongo por el temor a ser detenidos.
Al llegar a una de las calles principales
vimos unos taxi y decidimos trasladarnos a casa. Todos los taxis estaban
llenos, la gente corría entre los coches...otros tiraban piedras hacia donde
veníamos. Yo no tenía más fuerzas para seguir corriendo, llevaba conmigo la
mochila con la cámara y las lentes…el sudor hacía que la máscara me
cayese…Nuray gritó desde el otro lado de la calle. Había encontrado un taxi.
Subimos y nos quitamos la máscara, gafas y
cascos para que la policía no nos detuviese…dos chicas corrían desesperadas
buscaban un taxi. Las llamamos para que se subiesen con nosotros. Lloraban
aterrorizadas:
- - Como es posible? Como pueden atacarnos
así? No puede ser verdad.
Aún no estábamos a salvo. Teníamos que salir
del barrio donde se habían empezado a construir barricadas y las calles que quedaban abiertas no eran las más recomendables. Al final dando varias vueltas fuimos sorteando los puntos que intuíamos
estaban controlados por la policía. Las
otras dos chicas por suerte vivían de camino a nuestro barrio y tras dejarlas en casa,
finalmente llegamos sanos y salvos después de dos horas de una escapada
horrorosa.
Al llegar a casa me derrumbé. No pude
contener la rabia por el miedo que había pasado. Hoy al escribir y analizarlo con
más calma soy consciente de que correr junto a Nuray pudo afectarme más de que encontrarme solo.
Nuray estaba mucho más tranquila que yo y volvió a salir a la calle. Yo
sofoqué mi rabia e impotencia escribiendo la entrada de ayer noche. Luego con
más calma seguí recopilando información, llamando a algunos amigos y siguiendo
como pude los acontecimientos que se sucedieron:
La policía atacó con gas el hotel Divan,
donde se habían refugiado cientos de manifestantes y además desmanteló el puesto de primeros auxilios. Me llegaba un mensaje privado para que lo compartiese:
-En un pequeño parque de Nisantasi se
habían reunido un grupo de médicos y se instalaba uno de los nuevas zonas médicas. se añadían además carios números de contacto.
El ayuntamiento cerró el metro, el tranvía,
el servicio marítimo y el puente para que la gente no pudiese llegar a casa.
Mientras hoy, que había convocado un mitin
de Erdogan en la zona de Kadikoy, los autobuses y barcos estaban abiertos y eran
gratuitos para aquellos que iban al mitin.
Los médicos anunciaron que el agua que
lanzaba la policía contenía químicos, después de analizar quemaduras e
irritaciones en la piel de muchos afectados.
La prensa fué atacada brutalmente y
retirada de la zona privándola del derecho a documentar e informar. Entre los heridos se
encuentran un cámara ruso y un periodista americano además de la presidenta del
partido verde alemán.
Camera ruso atacado por la policía
La gente desde Kadikoy se levanto cerca
de las 00.00 y marchó hacía Taksim.
Mientras el alcalde de Estambul
declaraba en televisión:
-“Serán considerados terroristas todos
aquello que se acerquen a Taksim”.
Ésta mañana muchos doctores fueron detenidos acusados de auxiliar a los manifestantes. Ésto no pasa ni en los conflictos bélicos donde hay más moral y respeto del que están mostrando las fuerzas policiales en Turquia.
Hoy tras las provocaciones del presidente Erdogan en su mitin de Estambul, seguidores de su partido han atacado a manifestantes con el visto bueno de la policía. También han atacado la sede del partido en la oposición CHP en kadikoy.
Seguidores de Erdogan con palos caminan junto a la policía
Imágenes del hotel Divan atacado con gas por la policía.
Médicos siendo detenidos ésta mañana por auxilir a los heridos. Foto arriba y abajo.
Manifestantes cruzando el puente ayer por la noche.
Policía añadiendo quimicos al agua antes de atacar a los acupantes del parque.
Quemaduras en la piel producido por los químicos mezclados con el agua.
Presidenta del partido verde alemán siendo atendida en el hotel Divan tras el ataque al parque Gezi.